El Ayuntamiento proyecta peatonalizar el centro de Marmolejo

En los últimos días hemos conocido por la televisión municipal la intención del actual gobierno local de peatonalizar el centro. Como argumento:


“…Protagonismo que tiene que tener el peatón frente al vehículo, en detrimento del vehículo, que al fin y al cabo, no solo colapsa sino que además congestiona nuestra atmósfera, y que al final, hace que nuestro pueblo sea menos saludable, invadido por los coches… Debemos recuperarlo para la gente… Hay que devolver el espacio al ciudadano”.

¿A caso los vehículos van solos? ¿no hay gente dentro? ¡qué poca consideración tienen los vehículos que no ceden espacio a la especie humana!

En fin, una vez más parece que “LA GENTE” solo son algunos, otros no. Los conductores son duendecillos, lavadoras o vete tú a saber. Como bien dicen, el centro es una de las arterias principales del municipio, por supuesto, y es así porque, como su propio nombre indica; está en el centro, y no tiene paralelas; cosa que no sucede en otros municipios. No hay vía alternativa de circulación. Cortar el centro supone, además de reventar la circulación del municipio, poner mil trabas a todos los negocios y vecinos de la zona. Duplicando el tráfico de vehículos en varias calles e inhabilitándolo otras, con el problema que ello supone para todos los afectados. Como dice el refrán, ni tanto ni tan poco.


En vez de abrir el cajón de los desastres, por qué no...
  • Eliminar todas las barreras arquitectónicas, que no solo dañan terriblemente la movilidad del viandante, sino que son sencillamente espantosas. Con tanta valla, pipote y paso a nivel, esto parece La Pequeña Auschwitz... ¿quién tendría que genial idea? Lo mismo pasa con las palmeras en mitad de la acera, ¿de esto no nos quejamos?
  • Y puestos a embellecer: retirar el cableado que cruza de una acera a otra, que todas las farolas funcionen. Unos aseos públicos dignos que no parezcan una cárcel, una buena fuente de agua potable, e incluso, cuando llegue el verano, si sobra presupuesto, unas lonas para paliar la calor, tal y como hacen en ciudades vecinas. También se puede echar a andar la fuente de la plaza de la Virgen del Amparo.
Si en definitiva, la gente, la verdadera gente, lo que quiere es tener un trabajo digno, libertad (donde se incluye la libertad de movimiento), pagar pocos impuestos y que lo público funcione. Igual que la persona que va andando no quiere vallas, pipotes, unas aceras hechas añicos, obras mal señaladas que nunca acaban, y unas calles a oscuras, la persona que coge el coche quiere aparcar cerca de los sitios.

Y aunque los políticos no se enteren, porque no se entera ninguno, eso es así aquí, en Madrid y en Pekin. No intenten dividir entre peatones y conductores, y dedíquense a lo que de verdad importa:
  1. FACILITAR LA CREACIÓN DE EMPLEO (la conservera va con atraso).
  2. BAJAR LOS TRIBUTOS (IMPUESTOS, TASAS Y CONTRIBUCIONES ESPECIALES).
  3. Y DAR UNOS SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD (¿asfaltar las calles?).


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José María Vigil